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Cambiar el tejado a Tesla Solar Roof es un error financiero. Y grande.

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La expectación de los productos solares de Tesla fue máxima cuando el año pasado presentaron sus tejados solares y sus nuevas baterías para el hogar. El futuro que nos presentaba la compañía era de energía limpia y estética agradable, sin grandes paneles que cubran el tejado afeando las casas.

La semana pasada, por fin, presentaron los costes de su sistema. Y aunque dijeron que esto era más barato que un techo normal (debido al ahorro de coste energético) la realidad es bastante más compleja. Y sinceramente, las cuentas no salen: instalar un techo solar de Tesla es un error financiero.

Independientemente de todos los fallos (situación vivienda y orientación, costes batería, limpieza paneles...)  que hemos descubierto a las cuentas de Tesla, la inversión es un error financiero. Cualquier inversión que se haga a 30 años debe sopesarse con mucha cautela y aquí hay cosas que no cuadran, muchos interrogantes que pueden hacer que la cosa no salga tan bien como pintan (renovar batería, que quiten las ayudas, que la producción solar no sea como la prometida...).

La inversión inicial es muy abultada (desde 38.400 dólares hasta 85.200 dólares para casas en EEUU) y si no se tiene el dinero hay que endeudarse, con lo que los costes suben. Y si se tiene también hay que tener en cuenta el coste de la oportunidad, ¿cómo rentaría dicho dinero en otras inversiones?

Además, es bastante complicado extrapolar los cálculos que hace Tesla en EEUU a otros países, como España. El motivo es que no proporcionan datos sobre la eficiencia de sus paneles ni las horas estimadas de luz solar al año por zona geográfica en la que basan sus datos de predicción de generación. Sin embargo lo que está claro es que la situación legal del autoconsumo eléctrico es bastante diferente en cada país. De hecho en EEUU varía en cada Estado y por eso Tesla no ha entrado en si se revende o no energía a la red, su calculadora prescinde de la red eléctrica.

En España la situación del autoconsumo es muy mala. La legislación impone costes a quien se conecta a un sistema de autoconsumo solar y a la red eléctrica. Hay que pagar unos peajes de acceso, un estudio de viabilidad, etc. todo ello para desincentivar su uso. Esto es así desde 2015.

En enero de este año la oposición presentó una modificación de la legislación actual para mejorar la situación, pero el Gobierno la ha parado, a pesar de que desde Europa ven la norma actual con malos ojos. Por tanto hacer las cosas legales en España sale excesivamente caro: o se hace una instalación ilegal (so pena de multas abultadísimas) o no merece la pena.

Poner placas solares no es rentable a corto plazo. Si no todo el mundo las tendría en el tejado. En el caso de las tejas-solares las cuentas salen aún menos, ya que estamos hablando de reemplazar tejados, que tiene un coste extra. Tiene sentido si se está evaluando reemplazar un tejado, pero hacerlo para tener energía solar no tiene sentido financiero, es muy caro.

Para viviendas nuevas puede ser interesante, ya que hay que colocar un tejado. Pero, de nuevo, hay demasiadas incertidumbres para determinar que el coste extra de instalar estas tejas-solares frente a tejas convencionales sale a cuenta cuando metemos en el cocktail la factura de la luz.

En España, desde luego, tenemos muchas horas de luz, pero también nulas subvenciones para poner este tipo de tejados. Lo que hace alguna gente es poner una única placa orientada correctamente, autoinstalarla, enchufarla a la red sin informar a la compañía eléctrica y entonces, y solo entonces, se puede recuperar la inversión en 6-7 años. Si nos salimos de este esquema y buscamos acabados bonitos, garantía de 30 años, pagamos la cuota a la compañía eléctrica o metemos una batería o inversor con control de inyecciones a la red... los números no salen.

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